La persona encargada de realizar este estudio es el tricólogo. Debido a la falta de información al respecto, la figura del tricólogo es desconocida en algunos países y muchos pacientes que presentan alteraciones capilares acuden a un dermatólogo para tratarse.
Mientras que el dermatólogo está especializado en las enfermedades de la piel, el tricólogo es el verdadero experto en examinar, diagnosticar y ofrecer el tratamiento más adecuado para cualquier tipo de problema del cabello y el cuero cabelludo, de modo que es recomendable acudir siempre a este especialista cuando se presente cualquier anomalía capilar. Un tricólogo realizará una consulta exhaustiva mediante un estudio hormonal y un análisis del historial clínico, además de observar la funcionalidad de la química, la física y la cosmética en relación al cabello, con fines de prevención o para mejorar su estado y belleza. Asimismo, se interesará por todos los aspectos relacionados con el estilo de vida que puedan estar repercutiendo sobre la salud. Basándose en esta información, puede sugerir tratamientos personalizados y dar consejos nutricionales.
Cabe destacar que no es necesario padecer una patología capilar para consultar a un tricólogo. Puede visitarse, simplemente, para recibir indicaciones que ayuden a mantener el cabello y el cuero cabelludo en condiciones óptimas y, como consecuencia, minimizar el riesgo de pérdida.
Recuerda que el aspecto de tu cabello es un indicador de tu salud en general, así que no olvides visitar a un especialista ante cualquier duda.
¡Prevenir es mejor que curar!